A
pesar de que clásicamente se considera que el aparato
cardiovascular representa el factor limitante clásico
del esfuerzo aeróbico, los músculos respiratorios
(particularmente el diafragma) pueden fatigarse en el curso
de esfuerzos de larga duración. Incluso desde los trabajos
de Dempsey y col en 2008 (“Respiratory System Determinants
of Peripheral Fatigue and Endurance Performance”), comienza
a tenerse en cuenta el aparato respiratorio como un factor
limitante del rendimiento físico de fondo.
La evaluación espirométrica clásica
se está completando últimamente mediante la
medición de la Presión Inspiratoria Máxima
(PIMax), dado que para muchos autores es el índice
más significativo de la funcionalidad de la musculatura
inspiratoria.
Con el objetivo de objetivar los efectos que el
entrenamiento de la musculatura inspiratoria con el POWERbreathe
tiene en una población de deportistas aficionados o
de recreación, Kellens y colaboradores han realizado
un estudio en el que han participado 19 personas de entre
18 y 30 años, que de media realizaban 4,3 horas de
actividad física, entrenamiento o competición
semanales.
Los participantes en el estudio han realizado
un entrenamiento específico con el POWERbreathe durante
8 semanas, consistente en 60 inspiraciones diarias a un nivel
de intensidad individualizado. En el período de estudio
citado, el valor medio de la Presión Inspiratoria Máxima
(PIMax) ha pasado de 139 cm de H2O al comienzo del estudio,
a 168 cm de H2O al final, lo que supone una mejora del 22%.
Kellens y col han publicado el estudio realizado
en la revista “Revue des Maladies Respiratoires”,
bajo el título “Entraînement de la force
des muscles inspiratoires chez le sujet sportif amateur”
y en sus Conclusiones refieren que un entrenamiento específico
mediante el POWERbreathe durante 8 semanas, mejora de forma
significativa la fuerza de los músculos inspiratorios
de sujetos sanos.