14-03-2011
La mejora del Rendimiento Físico
derivada del entrenamiento de la musculatura inspiratoria
ha sido motivo de estudio y comprobación por parte
de diferentes grupos de investigación, lo que se ha
traducido en estudios publicados en diversas revistas científicas
internacionales, objetivando la mejora que sobre algunos aspectos
del Rendimiento traía consigo el Entrenamiento Respiratorio,
así como la mejora de la Performance en especialidades
deportivas concretas como el Atletismo, el Fútbol,
el Ciclismo, el Remo,… En los últimos años
también se está objetivando una mejora del rendimiento
físico ligada al Calentamiento Específico de
la Musculatura Inspiratoria, con aumentos de rendimiento superiores
al 1%, lo que en competición es una mejora muy significativa,
máxime si tenemos en cuenta el poco esfuerzo añadido
que se precisa. Hoy traemos a colación un estudio publicado
por Lomax y col, en el que estudian la Evolución del
Rendimiento en Carrera Intermitente ligado al Calentamiento
y/o Entrenamiento de la Musculatura Inspiratoria, objetivando
una mejora del 12% tras 4 semanas de entrenamiento inspiratorio,
mientras que la mejora aumentaba hasta el 14,9% si al entrenamiento
inspiratorio se le añadía un calentamiento específico
de la musculatura inspiratoria con antelación a la
prueba o Test de Rendimiento.
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| Hace unos
años se consideraba que la funcionalidad respiratoria
no suponía un factor limitante del ejercicio, por lo
que su estudio en relación al deporte ha sido limitado.
Sin embargo en los últimos 20 años cada vez
se le da una mayor importancia a la fisiología respiratoria
y quizá más específicamente a la influencia
de la musculatura respiratoria en el rendimiento físico.
La musculatura respiratoria consume una parte
significativa del Consumo de Oxígeno (en torno al 15%)
y del Gasto Cardíaco (en torno al 16%) en una situación
de ejercicio de intensidad máxima, y además
se conoce que la fatiga de la musculatura respiratoria desencadena
un reflejo metabólico que provoca una vasoconstricción
a nivel de arterias y arteriolas que alimentan los músculos
esqueléticos de los territorios activos, con la función
de derivar una mayor proporción del gasto cardíaco
a la musculatura respiratoria (considerado el aparato respiratorio
uno de los órganos vitales para el funcionamiento de
la vida por parte del Sistema Nervioso Central). Por estas
razones la funcionalidad de la musculatura respiratoria se
está convirtiendo en un elemento significativo del
rendimiento físico, y lo que es más importante,
esta funcionalidad es mejorable a través del entrenamiento
específico.
En la revista Journal of Sports Sciences, Lomax
y col. acaban de publicar un artículo titulado “Inspiratory
muscle warm-up and inspiratory muscle training: Separate and
combined effects on intermittent running to exhaustion”,
donde analizan la influencia que sobre el rendimiento físico
tiene el calentamiento específico de la musculatura
inspiratoria y/o el entrenamiento respiratorio.
En el estudio han participado 12 jugadores de fútbol
de nivel regional o semi-profesional divididos en 2 grupos
de 6 futbolistas, de forma que uno de los grupos (Experimental)
realizaba el entrenamiento de la musculatura inspiratoria
consistente en 30 inspiraciones máximas al 50-60% de
la Presión Inspiratoria Máxima (PIMax), 2 veces
al día y durante 4 semanas, mientras que el segundo
grupo de 6 (Control) realizaba 30 inspiraciones máximas
al 15% de la PIMax, 1 vez al día y de forma diaria.
La valoración del Rendimiento Físico se ha basado
en la realización del Yo-Yo Test (Yo-Yo Intermittent
Recovery Test) que supone en la práctica la realización
de series de 20 metros con velocidad creciente hasta el agotamiento,
con lo que la distancia total recorrida está directamente
relacionada con la intensidad alcanzada (relacionada con el
VO2max). Este Test se ha repetido en 5 ocasiones a lo largo
del estudio; un primer Test que ha servido de habituamiento
y para obtener valores iniciales de referencia del grupo;
2 Test antes del comienzo del entrenamiento de la musculatura
inspiratoria, diferenciados entre ellos por la realización
o no de un calentamiento específico de la musculatura
inspiratoria; 2 Test se han realizado tras completar las 4
semanas de entrenamiento inspiratoria, diferenciándose
entre ellos también en este caso, por la realización
o no de un calentamiento inspiratorio.
Igualmente en el curso del Estudio se ha valorado
la Presión Inspiratoria Máxima (PIMax), así
como valoraciones ligadas a la Percepción de Esfuerzo
(RPE) y al Esfuerzo Respiratorio ligado a la Disnea o Sensación
de Fatiga Respiratoria.
RESULTADOS
PIMax: La Presión Inspiratoria
Máxima aumenta en un 20% tras el entrenamiento respiratorio,
porcentaje que se incrementó al 16,7% cuando al entrenamiento
se le añadió el calentamiento específico
de la musculatura inspiratoria.
RENDIMIENTO: El Rendimiento valorado
mediante el Yo-Yo Test (Carrera Intermitente hasta el Agotamiento)
aumentó en un 18% tras el entrenamiento respiratorio,
porcentaje que se incrementó hasta el 24% cuando al
entrenamiento se le añadía el calentamiento
específico de la musculatura inspiratoria previo a
la realización del Test.
DISNEA: Hubo una ligera disminución
de la sensación de Disnea (Fatiga Respiratoria) tras
el entrenamiento respiratorio, con un valor medio de 4,8 en
el grupo experimental, mientras que ese valor era de 6 en
el grupo Control.
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