07-09-2011
La debilidad de la musculatura
respiratoria es un síntoma de la Esclerosis Múltiple
que comienza temprano en el proceso evolutivo de la enfermedad,
aunque muchas veces no es reconocida por los profesionales
de la salud hasta estadíos más avanzados de
la enfermedad. Las pruebas de función pulmonar habituales,
no son efectivas en la detección de la pérdida
de fuerza de la musculatura respiratoria, siendo la Valoración
de la Presión Inspiratoria y Espiratoria Máximas
la que nos ofrece una medida indirecta de la fuerza muscular
respiratoria, siendo efectiva en la detección temprana
de dichos cambios. Una vez detectada la debilidad de la musculatura
respiratoria, su tratamiento efectivo viene dado por la realización
de ejercicios o entrenamiento con aparatos específicos
denominados de presión umbral, ejercicios que pueden
ser implementados mediante el uso de aparatos específicos
de entrenamiento respiratorio de tipo umbral de bajo coste.
Estos ejercicios requieren poco tiempo y son efectivos en
pacientes con cualquier nivel de limitación respiratoria.
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| En
la revista International Journal of MS (Multiple Sclerosis)
Care, se publicó un interesante artículo en
relación a los Problemas Pulmonares, su Control y Tratamiento
en la Esclerosis Múltiple. El artículo realizado
por Fry y col tiene como título Pulmonary Dysfunction,
Assessment, and Treatment in Multiple Sclerosis siendo accesible
de forma gratuita.
Los autores consideran que los afectados por
Esclerosis Múltiple (en torno a 2'5 millones de personas
en el mundo) padecen problemas respiratorios en las fases
iniciales de la enfermedad, y que las pruebas de función
pulmonar habituales no detectan dichos problemas, ligados
a una debilidad de la musculatura respiratoria. En los casos
de diagnóstico reciente de Esclerosis Múltiple,
un 52% tiene algún nivel de afectación pulmonar.
Como hemos referido las pruebas de función
pulmonar habituales no son capaces de detectar la disfunción
pulmonar en sus inicios, ya que no valoran la fuerza muscular
respiratoria que suele estar afectada en estos pacientes debido
a la afectación neuromuscular. La realización
de pruebas de Presión Inspiratoria Máxima en
pacientes ambulatorios dan lugar a unos valores medios que
se encuentran entre el 55 y 77% de los valores previstos,
mientras que en el caso de la Presión Espiratoria Máxima
los valores se encuentran entre el 34 y el 60% de los esperados.
El entrenamiento de la Musculatura Respiratoria
puede realizarse con diferentes tipos de aparatos, pero los
autores concluyen que los denominados de Presión Umbral
son los más adecuados para obtener una mejora significativa
a través del entrenamiento.
Con el uso de Aparatos de Entrenamiento de la
Musculatura Inspiratoria, la mejora de la Presión Inspiratoria
Máxima es de hasta un 80% y la mejora de la Presión
Espiratoria Máxima es de un 21%.
Con el uso de Aparatos de Entrenamiento de la
Musculatura Espiratoria, se obtiene mejoras de la Presión
Espiratoria Máxima de un 37%, mientras que no hay mejoras
significativas en la Presión Inspiratoria Máxima.
Como conclusión, los autores refieren
que recientes investigaciones muestran la presencia de una
debilidad muscular respiratoria en los estadíos iniciales
de la Esclerosis Múltiple y que en muchas ocasiones
las pruebas de función pulmonar son normales hasta
que la pérdida de fuerza muscular alcanza el 50% o
más; igualmente citan que los pacientes con cualquier
nivel de afectación de Esclerosis Múltiple van
a mejorar la fuerza de la musculatura respiratoria mediante
el entrenamiento con un aparato específico y que dichos
aparatos son de bajo costo y fácilmente urilizables
por los pacientes afectos de Esclerosis Múltiple.
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