Diferentes
estudios han demostrado que un calentamiento de la musculatura
inspiratoria puede tener un efecto ergogénico sobre el rendimiento
en natación. Se ha postulado que un calentamiento específico
de la musculatura inspiratoria puede reducir la sensación
de disnea ligada al esfuerzo, aumentar el flujo sanguíneo
a la musculatura inspiratoria y aumentar la absorción de lactato
y utilización posterior.
14 nadadores de élite del equipo de natación de
la Universidad de Loughborough han participado en un estudio
que tenía por objetivo investigar en qué medida un calentamiento
específico de la musculatura inspiratoria permitía mejorar
el rendimiento en una prueba de natación de 100 metros estilo
libre. Para ello los nadadores han realizado 4 tipos de calentamiento
diferenciado:
1. Calentamiento Respiratorio.
Consistente en 2 series de 30 inspiraciones al 40% de la Presión
Inspiratoria Máxima utilizando el aparato de entrenamiento
de la musculatura inspiratoria POWERbreathe.
2. Calentamiento Clásico
de Natación, utilizando la frecuencia cardíaca y el nivel
de esfuerzo percibido para regular la intensidad del calentamiento.
3. Calentamiento Clásico
de Natación, seguido por un Calentamiento Respiratorio.
4. Calentamiento Clásico
de Natación, seguido por un Calentamiento Respiratorio Simulado
(Placebo) consistente en 2 series de 30 repeticiones al 15%
de la Presión Inspiratoria Máxima utilizando el aparato de
entrenamiento de la musculatura inspiratoria POWERbreathe.
Resultados
La realización de la prueba de 100 metros
libres tras el Calentamiento Clásico seguido del Calentamiento
Respiratorio daba lugar a los mejores tiempos, siendo de media
0,617 segundos más rápida que cuando se realizaba el Calentamiento
Clásico exclusivamente.
Conclusiones
Se objetivan mejoras significativas en
el tiempo de 100 metros libres en natación, cuando el Calentamiento
Respiratorio se realiza en combinación con el Calentamiento
Clásico de Natación. Ello puede aumentar las posibilidades
de éxito competitivo en los nadadores de élite. |