Durante
el ejercicio se ha demostrado que aumenta el trabajo del diafragma
en pacientes con EPOC y utilizan una mayor proporción
de la presión inspiratoria máxima (PImax) comparado
con los sujetos sanos. El patrón respiratorio anormal
de los pacientes con EPOC está relacionado con la sensación
de disnea durante el ejercicio y, potencialmente, podría
inducir a la fatiga muscular respiratoria. Sin embargo, la
fatiga del diafragma no se ha demostrado después de
un ejercicio intenso.
Los estudios en pacientes con EPOC han
demostrado cambios adaptativos en las fibras musculares del
diafragma que tienen mayor capacidad oxidativa y resistencia
a la fatiga. De este modo, existen argumentos contradictorios
en relación al beneficio clínico obtenido con
el entrenamiento de los músculos inspiratorios (EMI)
en pacientes con EPOC. El EMI aislado o como complemento de
ejercicios de reacondicionamiento general aumenta significativamente
la fuerza muscular inspiratoria y la resistencia a la fatiga,
disminuyendo significativamente la disnea en reposo y durante
el ejercicio.
Además, los estudios sugieren que
el EMI tiende a mejorar la capacidad funcional para realizar
ejercicio, efecto favorable que no alcanzó significación
estadística. El análisis de subgrupos ha demostrado
mayor beneficio clínico del EMI en los pacientes con
debilidad muscular inspiratoria.
De esta revisión se concluye que
el entrenamiento muscular inspiratorio puede ser útil
en pacientes seleccionados con enfermedad pulmonar obstructiva
crónica, que tienen disfunción muscular inspiratoria
comprobada, insertado en un programa de rehabilitación
integral. El efecto sobre la capacidad de realizar ejercicio
aún no ha sido determinado. En resumen, el EMI aumenta
la fuerza muscular inspiratoria y la resistencia a la fatiga,
mejorando la capacidad funcional, la disnea y la calidad de
vida de los pacientes con EPOC.
Acceso al artículo completo:
http://www.scielo.cl/pdf/rcher/v27n2/art06.pdf