El Entrenamiento de la Musculatura
Inspiratoria para pacientes con Enfermedad Pulmonar Obstructiva
Crónica (EPOC): Guía Práctica para
Médicos.
Inspiratory Muscle Training for
Patients With Chronic Obstructive Pulmonary Disease:
A Practical Guide for Clinicians
Kylie Hill, PhD, Nola M. Cecins, MSc, Peter
R. Eastwood, PhD, Sue C. Jenkins, PhD
Archives of Physical Medicine and Rehabilitation 2010;91:1466-70.
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| La
mayoría de los estudios relacionados con el Entrenamiento
de la Musculatura Inspiratoria (EMI) en pacientes de EPOC
han demostrado un aumento de la fuerza de la musculatura inspiratoria.
Muchos de ellos también han mostrado mejoras en la
disnea y capacidad de ejercicio.
Sin embargo, la traducción de los hallazgos
de estos estudios y su aplicación a la práctica
clínica se topa con el problema de la gran disparidad
en las cargas de trabajo o intensidades de entrenamiento utilizadas,
modalidades de entrenamiento, así como los resultados
de las medidas utilizadas en los diferentes estudios.
En este estudio se resume la experiencia clínica
e investigadora de los autores con un aparato de entrenamiento
de la musculatura inspiratoria de tipo umbral, con el ánimo
de aportar a los médicos interesados en la prescripción
de EMI en esta población, con recomendaciones prácticas
en cuanto a la selección de pacientes, control e implementación
del entrenamiento.
Los autores proponen la realización de
un programa de EMI de tipo interválico de alta intensidad
en aquellas personas que no pueden participar en ejercicios
de entrenamiento de cuerpo completo debido a diferentes comorbilidades,
como severos problemas músculo-esqueléticos.
Las intensidades de entrenamiento iniciales deberán
situarse como mínimo en torno al 30% de la Presión
Inspiratoria Máxima (PIMax) individual. Se aconseja
la supervisión, incluyendo la monitorización
de la saturación arterial de oxígeno durante
la primera sesión de entrenamiento y también
debe informarse a los pacientes la posibilidad de que padezcan
dolor muscular tardío (agujetas) como consecuencia
de la adaptación muscular a una actividad no habitual.
Los autores recomiendan la realización
de un entrenamiento 3 veces por semana durante 8 semanas,
con cargas progresivamente crecientes, en tanto lo permita
la sintomatología. Sería prudente excluir las
personas con riesgo de neumotórax o fractura de costilla
espontánea.
La evaluación del Entrenamiento de la Musculatura
Inspiratoria (EMI) debería incluir medidas de PIMax,
Disnea, Calidad de Vida y Condición Física.

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